Photo
Ahh, las siestas veraniegas.

Ahh, las siestas veraniegas.

Photo
1 by miiiist on Flickr.
Mein Katze.

1 by miiiist on Flickr.

Mein Katze.

Photo
Soon.

Soon.

Tags: cats animals Newt
Photo
Believe in cats.

Believe in cats.

Photo
Los gatos son como conejitos que pinchan.

Los gatos son como conejitos que pinchan.

Photo
Photo
Photo
Me parece que alguien se quiere venir conmigo…

Me parece que alguien se quiere venir conmigo…

Photo
Cómo putear a tu mascota. Capítulo I: dale un aspecto hula.

Cómo putear a tu mascota. Capítulo I: dale un aspecto hula.

Photo
¡Cucu!

¡Cucu!

Photo
Photo
Photo
Newt hace un momento. Se ha enroscado con mi correa de la cámara, ahora que se ha acostumbrado a la casa y a mí, se ha vuelto una minina revoltosa. Aun así sigue buscando mimitos mañaneros :) (Aunque me haya roto la taza de Suiza y se intente comer a Cooper, yo se los doy, con esta carita me vais a decir…)
It’s Caturday!

Newt hace un momento. Se ha enroscado con mi correa de la cámara, ahora que se ha acostumbrado a la casa y a mí, se ha vuelto una minina revoltosa. Aun así sigue buscando mimitos mañaneros :) (Aunque me haya roto la taza de Suiza y se intente comer a Cooper, yo se los doy, con esta carita me vais a decir…)

It’s Caturday!

Photo
Os presento a Newt (los amantes de la ciencia ficción captarán la referencia), una gatita que encontré merodeando por el portal de una amiga, que al parecer no caía muy bien a su vecina gitana, ya que intentó darle una patada al grito de “que aaaajco el gatuuuzo”. Después de unos días dándole de comer in fraganti, se dejó coger, no sin darme la lata todo el camino. Ahora la tengo a mi vera durmiendo, y ronroneando de cuando en cuando cuando le acaricio. En fin, mi casera no me deja tener animales así que ya veré cómo me las apaño…
Me sentí un poco teniente Ripley rescatando a la gata de la calle. 
Bienvenida, pequeña.

Os presento a Newt (los amantes de la ciencia ficción captarán la referencia), una gatita que encontré merodeando por el portal de una amiga, que al parecer no caía muy bien a su vecina gitana, ya que intentó darle una patada al grito de “que aaaajco el gatuuuzo”. Después de unos días dándole de comer in fraganti, se dejó coger, no sin darme la lata todo el camino. Ahora la tengo a mi vera durmiendo, y ronroneando de cuando en cuando cuando le acaricio. En fin, mi casera no me deja tener animales así que ya veré cómo me las apaño…

Me sentí un poco teniente Ripley rescatando a la gata de la calle

Bienvenida, pequeña.